25 octubre, 2011

Yo en el fondo del mar


En el fondo del mar
hay una casa de cristal.

A una avenida
de madréporas
da.

Un gran pez de oro,
a las cinco,
me viene a saludar.

Me trae
un rojo ramo
de flores de coral.

Duermo en una cama
un poco más azul
que el mar.

Un pulpo
me hace guiños
a través del cristal.
En el bosque verde
que me circunda
—din don... din dan—
se balancean y cantan
las sirenas
de nácar verdemar.

Y sobre mi cabeza
arden, en el crepúsculo,
las erizadas puntas del mar.

-----------------Alfonsina Storni

14 octubre, 2011

Como fiera enjaulada


Como fiera enjaulada
mi asiento dejo—empujo la entornada
puerta, vuelvo a mi libro,
los anchos ojos en sus letras clavo,
como cuerdas heridas, tiemblo y vibro,—
y ruge, y muerde el alma atormentada,
como en cuerpo de mármol encerrada.—

----------------José Martí

09 octubre, 2011

"Che" - Yo tuve un hermano

Yo tuve un hermano
no nos vimos nunca
pero no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.

Lo quise a mi modo
le tomé su voz
libre como el agua.

Camine de a ratos
cerca de su sombra
no nos vimos nunca
pero no importaba.

Mi hermano despierto
mientras yo dormía.
Mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

-----------------Julio Cortázar

01 octubre, 2011

¿Por qué te obstinas en amar a otro si hoy es lunes?

Coral y perlas tu boca,
parece el fondo de un mar
donde naufragan y hacen globitos
mis pretensiones locas.

Para construir esta imagen,
tan literaria y tan fiel,
pasé tirado de boca un mes entero
a orillas de riel.

Por tu amor naufragó
mi corazón
he hizo glu, glu, glu, glu
mi porvenir.

Castañando en el frío
de tu cambueco desdén,
voy tiritando,
voy sin chaleco...

Buscando un eco al mío,
yo te aseguro muñeca,
que alegraré tu vivir
y buscaré hasta la mueca
que al morirme te haga reír...

Yo se que parezco para ti
loco, ¿verdad? loco de atar,
y es que me trastorna verte así...
tu amor desorbita mi vivir,
mi corazón, mi razón y mi fe...

Por un instante, amor,
doy gustoso el porvenir,
que verte sonreír es nacer...

¡Ya está otra vez!

Me enloquecí..
 
-------------Enrique Santos Discépolo

27 septiembre, 2011

Llega en cada tormenta


¿Y no sientes acaso tú también un dolor tormentoso sobre la piel del tiempo,
como de cicatriz que vuelve a abrirse allí
donde fue descuajado de raíz el cielo?
¿Y no sientes a veces que aquella noche junta sus jirones en un ave agorera,
que hay un batir de alas contra el techo,
como un entrechocar de inmensas hojas de primavera en duelo
o de palmas que llaman a morir?
¿Y no sientes después que el expulsado llora,
que es un rescoldo de ángel caído en el umbral,
aventado de pronto igual que la mendiga por una ráfaga extranjera?
¿Y no sientes conmigo que pasa sobre ti
una casa que rueda hacia el abismo con un chocar de loza trizada por el rayo,
con dos trajes vacíos que se abrazan para un viaje sin fin,
con un chirriar de ejes que se quiebran de pronto como las rotas frases del amor?
¿Y no sientes entonces que tu lecho se hunde como la nave de una catedral arrastrada por la caída de los cielos,
y que un agua viscosa corre sobre tu cara hasta el juicio final?

Es otra vez el légamo.
De nuevo el corazón arrojado en el fondo del estanque,
prisionero de nuevo entre las ondas con que se cierra un sueño.

Tiéndete como yo en esta miserable eternidad de un día.
Es inútil aúllar.
De esta agua no beben las bestias del olvido.

------------------------------------------Olga Orozco

18 septiembre, 2011

Un lápiz


Por diez centavos lo compré en la esquina
y vendiómelo un ángel desgarbado;
cuando a sacarle punta lo ponía
lo vi como un cañón pequeño y fuerte.

Saltó la mina que estallaba ideas
y otra vez despuntólo el ángel triste.
Salí con él y un rostro de alto bronce
lo arrió de mi memoria. Distraída

lo eché en el bolso entre pañuelos, cartas,
resecas flores, tubos colorantes,
billetes, papeletas y turrones.

Iba hacia no sé dónde y con violencia
me alzó cualquier vehículo, y golpeando
iba mi bolso con su bomba adentro.

-------------- Alfonsina Storni

09 septiembre, 2011

Y si después de tantas palabras


¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!

¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!
¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da...!

¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!

Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena...
Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡Ni palabra!

--------------------------------César Vallejo

02 septiembre, 2011

Lluvia


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!

-------------------------Federico Garcia Lorca

26 agosto, 2011

Espejo

Hay una noche,
un tiempo hueco, sin testigos,
una noche de uñas y silencio,
páramo sin orillas,
isla de yelo entre los días;
una noche sin nadie
sino su soledad multiplicada.

Se regresa de unos labios
nocturnos, fluviales,
lentas orillas de coral y savia,
de un deseo, erguido
como la flor bajo la lluvia, insomne
collar de fuego al cuello de la noche,
o se regresa de uno mismo a uno mismo,
y entre espejos impávidos un rostro
me repite a mi rostro, un rostro
que enmascara a mi rostro.

Frente a los juegos fatuos del espejo
mi ser es pira y es ceniza,
respira y es ceniza,
y ardo y me quemo y resplandezco y miento
un yo que empuña, muerto,
una daga de humo que le finge
la evidencia de sangre de la herida,
y un yo, mi yo penúltimo,
que sólo pide olvido, sombra, nada,
final mentira que lo enciende y quema.

De una máscara a otra
hay siempre un yo penúltimo que pide.
Y me hundo en mí mismo y no me toco

-------------------Octavio Paz

16 agosto, 2011

Botella al mar


Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.

-----------------------Mario Benedetti

13 agosto, 2011

V

Pido disculpas
a los días de Pascua
por haberme roto la boca
con el humo de la adormidera.

Pido disculpas
a la gloriosa peluca
por haberla pisado
con mi aplanadora de estiércol.

Pido disculpas
a la muerte
por haberme reído
mientras transcurría.

Pido disculpas
al enano
por haberle vomitado un calibre.

Pido disculpas
al blanco asiento
por haberle escrito
mi nombre con sangre.

Pido disculpas al ratero
por haberle robado
la joya robada
y haberla arrojado a su cráneo.

Pido disculpas
por haberme borrado
de la foto a pinchar,

Pero no pido disculpas
por la alegría que tuve
sin saber por qué.

-----------------Luis Alberto Spinetta

05 agosto, 2011

La pura verdad


Si ustedes lo permiten,
prefiero seguir viviendo.

Después de todo y de pensarlo bien, no tengo
motivos para quejarme o protestar:

siempre he vivido en la gloria: nada
importante me ha faltado.

Es cierto que nunca quise imposibles; enamorado
de las cosas de este mundo con inconsciencia y dolor y miedo y apremio.

Muy de cerca he conocido la imperdonable alegría; tuve
sueños espantosos y buenos amores, ligeros y culpables.

Me averguenza verme cubierto de pretensiones; una gallina torpe,
melancólica, débil, poco interesante,

un abanico de plumas que el viento desprecia,
caminito que el tiempo ha borrado.

Los impulsos mordieron mi juventud y ahora, sin darme cuenta, voy iniciando
una madurez equilibrada, capaz de enloquecer a cualquiera o aburrir de golpe.

Mis errores han sido olvidados definitivamente; mi memoria ha muerto y se queja
con otros dioses varados en el sueño y los malos sentimientos.

El perecedero, el sucio, el futuro, supo acobardarme, pero lo he derrotado
para siempre; sé que futuro y memoria se vengarán algun día.

Pasaré desapercibido, con falsa humildad, como la Cenicienta, aunque algunos
me recuerden con cariño o descubran mi zapatito y también vayan muriendo.

No descarto la posibilidad
de la fama y del dinero; las bajas pasiones y la inclemencia.

La crueldad no me asusta y siempre viví deslumbrado
por el puro alcohol, el libro bien escrito, la carne perfecta.

Suelo confiar en mis fuerzas y en mi salud
y en mi destino y en la buena suerte:

sé que llegaré a ver la revolución, el salto temido
y acariciado, golpeando a la puerta de nuestra desidia.

Estoy seguro de llegar a vivir en el corazón de una palabra;
compartir este calor, esta fatalidad que quieta no sirve y se corrompe.

Puedo hablar y escuchar la luz
y el color de la piel amada y enemiga y cercana.

Tocar el sueño y la impureza,
nacer con cada temblor gastado en la huida

Tropiezos heridos de muerte;
esperanza y dolor y cansancio y ganas.

Estar hablando, sostener
esta victoria, este puño; saludar, despedirme

Sin jactancias puedo decir
que la vida es lo mejor que conozco

----------------------------------Paco Urondo

27 julio, 2011

Carta desde muy lejos


Ella me escribió una carta desde un pequeño
cuarto cerca al Sena.
dijo que iba a asistir a clases de
baile. Se levantaba, dijo
a las 5 en punto de la mañana
y escribía a máquina poemas
o pintaba
y cuando sentía deseos de llorar
tenía una banca especial
junto al río.

Su libro de Cantos
se iría
en la Caída.

No supe qué decirle
pero
le conté
que haría sacar cualquiera de los dientes dañados
y tener cuidado del amante
francés.

Puse su foto junto al radio
cerca del ventilador
y se movió
como algo
vivo.

Me senté y lo observé
hasta cuando ya había fumado
5 o 6
cigarrillos que quedaban.
Entonces me levanté
y me fuí a la cama.

-----------------------------Charles Bukowski

19 julio, 2011

Silencio

silencio reparador
silencio que espera
lleno de ansiedades
silencio amigo
silencio, por suerte
enemigo del olvido
silencio que colecciona recuerdos
y guarda besos en los bolsillos
abrazos sin estrenar
silencio que no se conforma con ser silencio
ruego del que espera
silencio deletreado
s-i-l-e-n-c-i-o
silencio separado en sílabas y con aplausos
si-len-cio
silencio en colores y repetido silencio
silencio ausente...
te extraño en silencio
te escribo en silencio
me río en silencio
tango que silbo en silencio
lluvia que cae despacio y en silencio
silencio con horrores ortográficos
cilensio
silence (y yo que te conocí desde chiquitito)
silencio que espero
silencio que no se conforma con ser silencio
silencio no es una separación de dos renglones

silencio que acompaña a una palabra
silencio compañero
revelador de secretos
amigo inseparable
fiel y discreto silencio
silencio ¿cuanto tiempo hemos caminado juntos?
silencio querido
silencio te despido esta noche
para que mañana
despiertes en silencio
silencio
en este silencio te extraño
en silencio te escribo
te doy un beso en silencio
cierro mis ojos en silencio
respeto este silencio y tu silencio
guardo mis mejores recuerdos en silencio
silencio
silencio te nombro.

------------------------[GP]*

12 julio, 2011

Despertar


Entra la luz y asciendo torpemente
de los sueños al sueño compartido
y las cosas recobran su debido
y esperado lugar y en el presente
converge abrumador y vasto el vago
ayer: las seculares migraciones
del pájaro y del hombre, las legiones
que el hierro destrozó, Roma y Cartago.

Vuelve también la cotidiana historia:
mi voz, mi rostro, mi temor, mi suerte.
¡Ah, si aquel otro despertar, la muerte,
me deparara un tiempo sin memoria
de mi nombre y de todo lo que he sido!
¡Ah, si en esa mañana hubiera olvido!

------------Jorge Luis Borges

28 junio, 2011

Canción sin verano



Ya no hay verano
en mi tierra de ayer,
solo distancia
de lo que se fue.

Muertas las manos
callada la voz
de los amigos
que el odio destruyo.

Lejos, tan lejos mi claro país,
sol de ceniza, luna tan gris.

¿Dónde estará la verdad
de la luz,
donde el verano
con su cielo azul?

Ya no hay sonrisas,
caricias de amor,
es tan de noche
para mi corazón.

Lejos, tan lejos mi claro país,
sin un verano, sin un jazmín.

Yo se que un día
el trigal se alzará
sobre la pampa
de la libertad.

Yo se que entonces
iremos al sur
y esta guitarra
se llenará de luz.

Lejos, tan lejos, mi claro país.
Cerca, tan cerca siempre de mi

------------Julio Cortázar

23 junio, 2011

La verdad es la única realidad


Del otro lado de la reja está la realidad,
de este lado de la reja también está
la realidad; la única irreal
es la reja; la libertad es real aunque no se sabe bien
si pertenece al mundo de los vivos, al
mundo de los muertos, al mundo de las
fantasías o al mundo de la vigilia, al de la explotación o
de la producción.
Los sueños, sueños son; los recuerdos, aquel
cuerpo, ese vaso de vino, el amor y
las flaquezas del amor, por supuesto, forman
parte de la realidad; un disparo en
la noche, en la frente de estos hermanos, de estos hijos, aquellos
gritos irreales de dolor real de los torturados en
el angelus eterno y siniestro en una brigada de policía
cualquiera
son parte de la memoria, no suponen necesariamente
el presente, pero pertenecen a la realidad. La única aparente
es la reja cuadriculando el cielo, el canto
perdido de un preso, ladrón o combatiente, la voz
fusilada, resucitada al tercer día en un vuelo inmenso
cubriendo la Patagonia
porque las masacres, las redenciones, pertenecen a la realidad, como
la esperanza rescatada de la pólvora, de la inocencia
estival: son la realidad, como el coraje y la convalecencia
del miedo, ese aire que se resiste a volver después del peligro
como los designios de todo un pueblo que marcha
hacia la victoria
o hacia la muerte, que tropieza, que aprende a defenderse,
a rescatar lo suyo, su
realidad.
Aunque parezca a veces una mentira, la única
mentira no es siquiera la traición, es
simplemente una reja que no pertenece a la realidad.

-------------------------Paco Urondo

17 junio, 2011

Intensidad y altura

Quiero escribir, pero me sale espuma,
quiero decir muchísimo y me atollo;
no hay cifra hablada que no sea suma,
no hay pirámide escrita, sin cogollo.

Quiero escribir, pero me siento puma;
quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay toz hablada, que no llegue a bruma,
no hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.

Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,
carne de llanto, fruta de gemido,
nuestra alma melancólica en conserva.

Vámonos! Vámonos! Estoy herido;
Vámonos a beber lo ya bebido,
vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.

--------------------César Vallejo

09 junio, 2011

Cerezas

esa mujer que ahora mismito se parece a santa teresa
en el revés de un éxtasis/hace dos o tres besos fue
mar absorto en el colibrí que vuela por su ojo izquierdo
cuando le dan de amar/

y un beso antes todavía/
pisaba el mundo corrigiendo la noche
con un pretexto cualquiera/en realidad es una nube
a caballo de una mujer/un corazón

que avanza en elefante cuando tocan
el himno nacional y ella
rezonga como un bandoneón mojado hasta los huesos
por la llovizna nacional/

esa mujer pide limosna en un crepúsculo de ollas
que lava con furor/con sangre/con olvido/
encenderla es como poner en la vitrola un disco de gardel/
caen calles de fuego de su barrio irrompible

y una mujer y un hombre que caminan atados
al delantal de penas con que se pone a lavar/
igual que mi madre lavando pisos cada día/
para que el día tenga una perla en los pies/

es una perla de rocío/
mamá se levantaba con los ojos llenos de rocío/
le crecían cerezas en los ojos y cada noche los besaba el rocío/
en la mitad de la noche me despertaba el ruido de sus cerezas
creciendo/

el olor de sus ojos me abrigaba en la pieza/
siempre le vi ramitas verdes en las manos con que fregaba el día/
limpiaba suciedades del mundo/
lavaba el piso del sur/

volviendo a esa mujer/en sus hojas más altas se posan
los horizontes que miré mañana/
los pajaritos que volarán ayer/
yo mismo con su nombre en mis labios/

--------------------------Juan Gelman

01 junio, 2011

Las muertes

He aquí unos muertos cuyos huesos no blanqueará la lluvia, lápidas donde nunca ha resonado el golpe tormentoso de la piel del lagarto,
inscripciones que nadie recorrerá encendiendo la luz de alguna lágrima;
arena sin pisadas en todas las memorias.
Son los muertos sin flores.
No nos legaron cartas, ni alianzas, ni retratos.
Ningún trofeo heroico atestigua la gloria o el oprobio.
Sus vidas se cumplieron sin honor en la tierra,
mas su destino fue fulmíneo como un tajo;
porque no conocieron ni el sueño ni la paz en los infames lechos vendidos por la dicha,
porque sólo acataron una ley más ardiente que la ávida gota de salmuera.
Esa y no cualquier otra.
Esa y ninguna otra.
Por eso es que sus muertes son los exasperados rostros de nuestra vida.

-----------------------------------------------------Olga Orozco

29 mayo, 2011

Masa

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «¡Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.

------------------------------------César Vallejo

21 mayo, 2011

Vida

Un pájaro de papel en el pecho
dice que el tiempo de los besos no ha llegado;
vivir, vivir, el sol cruje invisible,
besos o pájaros, tarde o pronto o nunca.
Para morir basta un ruidillo,
el de otro corazón al callarse,
o ese regazo ajeno que en la tierra
es un navío dorado para los pelos rubios.
Cabeza dolorida, sienes de oro, sol que va a ponerse;
aquí en la sombra sueño con un río,
juncos de verde sangre que ahora nace,
sueño apoyado en tí calor o vida

------------------------------------Vicente Aleixandre

13 mayo, 2011

¡Oh Capitán, mi capitán!

I
¡Oh Capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha concluido;
El barco ha enfrentado cada tormento, el premio que buscamos fue ganado;
El puerto está cerca, las campanas oigo, toda la gente regocijada,
Mientras los ojos siguen la firme quilla de la severa y osada nave:
Pero ¡oh corazón! ¡Corazón! ¡Corazón!
Oh las sangrantes gotas rojas,
Cuando en la cubierta yace mi Capitán
Caído, frío y muerto.

II
¡Oh Capitán! ¡Mi capitán! Levántate y escucha las campanas;
Levántate —por ti se ha arriado la bandera— por ti trinan los clarines;
Por ti ramos y coronas con cintas— por ti una multitud en las riberas;
Por ti ellos claman, el oscilante gentío, sus ansiosos rostros a ti se vuelven;
¡Arriba Capitán! ¡Querido padre!
Este brazo bajo tu cabeza;
Es tan sólo un sueño aquél en la cubierta,
Tú has caído frío y muerto.

III
Mi Capitán no responde, sus labios están pálidos y quietos;
Mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad;
El barco se encuentra anclado sano y salvo, su viaje concluido y terminado;
De una horrorosa travesía, el barco vencedor, viene con un objeto conquistado;
¡Regocíjense, oh riberas y repiquen, oh campanas!
Pero yo, con lúgubre andar
Camino la cubierta donde yace mi Capitán,
Caído, frío y muerto.

-------------------------------------Whalt Whitman (1865)

28 abril, 2011

Y la muerte no tendrá poder

Y la muerte no tendrá poder.
Los hombres muertos y desnudos serán uno
con el hombre en el viento y la luna del oeste;
cuando sus huesos queden limpios y limpios
desaparezcan,
relumbrarán con estrellas en el codo y en los pies;
aunque se vuelvan locos serán cuerdos
aunque se hundan en el mar resurgirán una vez más
aunque se pierdan los amantes el amor perdurará.
Y la muerte no tendrá poder.

Y la muerte no tendrá poder.
Aunque rueden perdidos por los siglos
bajo las envolturas del mar, no morirán en vano:
retorcidos en el potro de tormento donde saltan los
tendones,
amarrados a la rueda del dolor no se romperán.
La fe en sus manos podrá quebrarse en dos
y tal vez como unicornio los atraviese el mal
pero igual que los troncos astillados, no se partirán.
Y la muerte no tendrá poder.

Y la muerte no tendrá poder.
Tal vez no lloren nunca en sus oídos las gaviotas
ni rompan en la costa las olas turbulentas,
quizá donde se abrió una flor jamás otra flor
levante la cabeza bajo el toque de la lluvia;
pero aún locos y muertos como clavos
seguirán martillando a través de las margaritas.
Florecerán en el sol hasta que el sol se funda.
Y la muerte no tendrá poder.

---------------------------Dylan Thomas

22 abril, 2011

Intolerancia (Se cayó la luna)

Se cayó la luna
y con mi premura acostumbrada
en vez de contemplarla así, de cerquita
la hice bolsa de un piedrazo.

Minga de seducción en mi vereda.
Se acabó por fin la puta noche iluminada.
Que se animen ahora los compadres de Balvanera
a bailar el tango en esa esquina.
Que vengan los perros
con cara de pichones afiebrados
a ladrale a la nada.
Que vengan ahora los poetas
a inmortalizar mi barrio.
Que se animen los viajeros
a cantarle al desamparo.
¡Cuántos desamparos!
¡Cuántas caras espantadas!
¡Cuánto más tendrán ahora por llorar
las minas enamoradas!

Diría mi vieja:
"...siempre fuiste un intolerante
Si bastaba nomás
con subirte a un banquito
y volver a colgarla"

--------------------------- Luis Longhi

19 abril, 2011

De pronto entró la Libertad

De pronto entró la Libertad.
Estábamos todos dormidos,
algunos bajo los árboles,
otros sobre los ríos,
algunos más entre el cemento,
otros más bajo la tierra.
De pronto entró la Libertad
con una antorcha en la mano.
Estábamos todos despiertos,
algunos con picos y palas,
otros con una pantalla verde,
algunos más entre libros,
otros más arrastrándose, solos.
De pronto entró la Libertad
con una espada en la mano.
Estábamos todos dormidos,
estábamos todos despiertos
y andaban el amor y el odio
más allá de las calaveras.
De pronto entró la Libertad,
no traía nada en la mano.
La Libertad cerró el puño.
¡Ay! Entonces...

--------------------------Raúl González Tuñón

27 octubre, 2005

Extramagtario

(Todo sueño tiene su tiempo. Todo tiempo tiene su sueño)


Sueño de imperios, sueño de fuego
quemando la paz de este lugar,
ningún temor en realidad, sólo
la transformación en nosotros.


Larga espera por este cenit,
dejamos tantas cosas atrás
sin pensar y el tiempo,
el tiempo que pasó,
sólo quiero alcanzarte.


Descalza caminando sin hablar,
en esta larga soledad,
claroscuro y húmedo lugar
por el que solemos caminar.


Nada en mi gira en fin así
trasponer muros al fin, sinfín.
Indivisible espacio en mi alma
ahogado sin luz. Sin luz.


En ti resuena el latido
el latido mágico de la libertad,
luz rayo de luz que ilumina,
ilumina tus ojos como el amor.


Larga espera por este cenit,
descalzo por la ciudad
entre autos y colectivos,
y todas las calles parecen una.


Un instante fugaz.
Todas mis verdades cayeron,
al verte subir las escaleras
llevabas tus ilusiones en las manos.


Frágil resplandor de mirasol,
mustia fragancia de flores muertas,
atardeceres comunes, extramagtario.
¿Prendada emoción o algún fulgor?


Y todo lo que ansiaba se perdió
en los laberintos que lleva
mi vida sin andar.
Refutación de los espejos.


Tenue sensación, al fin.
Sueño de imperios derrotados,
sueño de girasoles en tu espalda,
sueño de amor suave llovizna de luz.


Y salí a quemar los templos,
lloraste al verte desnuda de ti.
Y saliste a quemar los templos,
me reí al verme desnudo de mi.


Eclipse.
Sueño del sueño del que sueña
en el sueño del sueño del dios
que es soñado en el sueño del que sueña.
Extramagtario.


Fuego del tiempo,
llanto del que espera,
rayo que apura la lluvia,
recuerdo de barriletes.


Sentada en el cordón de la vereda
te vi llorando aquel amor
que ayer ocupaba tu tiempo.
¿No ves hoy el nuevo sol?


Toda esta soledad en si
te hará bien después
cuando las ideas estén mas claras,
te hará bien después.


Sueño de vida del que vive.
Vive el que sueña que vive
porque soñar es vida, y vivir
sin sueños se parecería a la muerte.


Las verdades se derramaron
en mis manos y esta poesía
nace en tus ojos dulces
rayo que apura la lluvia.


Y todas las palabras que caen
vivirán en tu olvido
sin rimas ni métrica,
esta poesía te olvida.


Extramagtario.
Extraña y mágica luz
taciturna cruz que agita
todas las fibras de mi ser. Contradictorio.


Cada vez que te encuentro
te vuelvo a perder y siempre es así
ya no te busco y te encuentro
por todos lados una y otra vez.


¡Ah!, el trinar de los pájaros.
¡Ah!, el griterío de los niños.
Las cosas ya no tienen sentido
si no estas aquí. Aquí en esta soledad.


¡Ah!, el fuego del tiempo.
¡Ah!, rayo de amor.
Estas palabras que caen
nacen ya sin sentido.

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